La cantante Shakira es amable y cercana con sus fans y muy activa en las redes sociales, pero también es poco dada a hablar con los medios. Sin embargo ahora, cuando comienza su gira mundial El Dorado (que se vio obligada a cancelar el año pasado por problemas en la voz) ha charlado con la BBC en Ámsterdam, la cuarta parada de su gira tras Hamburgo, Colonia y Amberes. Un tour que la tendrá en la carretera por Europa hasta el 13 de julio y por todo el mundo desde el 3 de agosto al 3 de noviembre.

 

Ahora Shakira, que ha mantenido un perfil bajo durante los últimos meses, incluso en todo lo relacionado con su gira y su carrera profesional, ha hablado con la cadena británica sobre sus problemas con la voz y sobre su regreso a los escenarios. Así, la colombiana afirma que tuvo miedo de no poder volver a cantar y de que “el año pasado fue de los más difíciles” de toda su vida. De ahí que asegure que “volver al escenario” haya sido “tremendamente emocionante”.

Cuando arranca la entrevista, la de Barranquilla se muestra jovial. Asegura charlar con el periodista recién levantada. “Mis hijos no están conmigo así que puedo permitirme dormir. Creo que la última vez que dormí tanto fue hace seis años, antes de tener a mi primer hijo”, dice la cantante en referencia a Milan, el hijo mayor de su relación con Gerard Piqué.

También por primera vez Shakira habla a fondo del problema de salud que la obligó a cancelar su gira mundial en noviembre de 2017. El periodista le pregunta cómo de mala fue “la hemorragia vocal” que la obligó a posponer los conciertos, a lo que ella contesta: “En realidad fue más que una hemorragia. Fue una lesión vascular. Así que ya puedes imaginarte, había momentos en los que dudé si alguna vez podría volver a cantar mis temas frente al público”. A la cuestión de si necesitó cirugía, responde: “Milagrosamente, y al contrario de lo que los doctores predijeron, me recuperé de forma natural. Todos preveían cirugía, pero la lesión desapareció completamente de mis cuerdas vocales”.

“Me recuerdo rezando. Durante un tiempo había olvidado cómo rezar, pero cuando lo pasas tan mal recuperas instantáneamente tu fe. Le prometí a Dios que si podía volver a cantar lo celebraría cada noche, así que eso es lo que estoy haciendo”, confiesa.

Shakira y Piqué en diciembre de 2017 en Nueva York.
Shakira y Piqué en diciembre de 2017 en Nueva York. GTRESONLINE

Con humor, Shakira saca a colación a su pareja, el futbolista Gerard Piqué. “¿Puedes creértelo? Casi ocho años con Gerard y todavía no veo muy bien los fuera de juego”, bromea. “Pero todo lo demás lo entiendo. ¡A veces hasta me atrevo a opinar! Gerard piensa que es algo muy dulce”. También asegura que, como tiene conciertos hasta el 13 de julio, si España llega a la final podrá ir a verla, ya que se disputa el 15 de julio por la tarde. “¡Así que tienen que conseguirlo!”.

La cantante asegura que en 2010 Piqué le dijo: “Mira, voy a ganar este Mundial. Voy a llegar hasta la final sólo para poder verte una vez más”. Fue ese año cuando se conocieron, en la gala inaugural del evento. Shakira también actuó en la clausura… que Piqué, efectivamente, logró ver. “Lo hizo. Es un hombre que mantiene su palabra”.

Shakira también habla de la música latina, de la que no cree que haya un boom: “Creo que el mundo es un lugar diferente. Las redes sociales hacen que no sólo la radio decida qué es un hit. Es la gente”. Y no deja pasar la oportunidad para hablar de su compromiso con la educación: “Nací y crecí en un país con enormes injusticias sociales, pobreza y falta de oportunidades. Así que creo que la educación es un gran agente de cambio: es lo único que puede cambiar el destino de muchos niños que nacieron pobres y que, sin las oportunidades que da la educación, probablemente morirían pobres”.