Este lunes comenzaron las clases en las escuelas que fungen como refugios para los afectados por las inundaciones en Ciudad Guayana. Sin embargo, cientos de familias alegaron que sus hogares se mantienen inhabitables, las aguas no terminan de bajar y la proliferación de enfermedades domina el lugar.

En la Escuela Puerto Ayacucho, en el sector Campo Rojo de San Félix, hay 28 familias que manifestaron su desespero y preocupación por que las autoridades regionales y municipales les exigen desalojar sin ofrecerles plan de reubicación.

“Tengo miedo de regresar a mi casa porque está llena de barro. A mi nieto le salió unas cosas en las manos (erupción), pasó toda la noche con una fiebre. No hemos tenido respuesta de ninguna clase. Teníamos un tanque, pero un señor de la Alcaldía se lo llevó, avisó cuando ya iba saliendo y ni tiempo dio de llenar una pimpina. Hay niños con diarrea, asma, dengue, paludismo”, denunció Petra Vargas, refugiada.

Yasmín Fuentes, otra de las refugiadas de la Escuela Puerto Ayacucho, no aguantó las lágrimas al exponer su situación. Su casa era de zinc y la crecida del río la derrumbó por completo.

“Mi casa se cayó, el río se llevó todo y no he recibido respuesta ni del alcalde ni del gobernador. Les pido que me ayuden, cuando ellos quisieron votos el año pasado, yo fui una de las que voté por ellos, y ahora estoy en la calle con un niño, no tengo dónde vivir. En la Escuela Puerto Ayacucho nos mandan a sacar, no queremos prohibir las clases a los niños, pero para dónde yo me voy, es la respuesta que quiero”, manifestó Fuentes.

Nidia Figuera fue otra de las refugiadas que entre el llanto manifestó su preocupación, a la vez que denunció la falta de ayuda por parte de las autoridades.

“Mi nietica de cuatro meses tiene dengue y neumonía, la otra de seis meses tiene bronquitis, mi casa está llena de lodo, me la robaron, me la dejaron sin nada, perdí todo, no nos vamos a quedar con la escuela, pero tampoco es para que nos tiren a la calle porque somos seres humanos”, denunció Figuera.

La concejal del municipio Caroní Aida González destacó que la situación se repita en los demás sectores afectados, ante la falta de respuesta y previsiones por parte de las autordades.

“No se les puede correr. Ellos se quieren ir a un sitio adecuado, no quieren adueñarse de ninguna escuela, pero necesitan de una respuesta”, puntualizó.

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