Ante la Corte Internacional de Justicia cursa un proceso incoado por Guyana cuya exigencia es la adjudicación formal y definitiva –pues la informal ya la ejerce– del territorio en litigio con Venezuela, el cual, además de su importancia territorial –159.000 kilómetros cuadrados– está lleno de riquezas naturales que empresas internacionales como la ExxonMobil ya explotan sin nuestro consentimiento.