Una mañana de marzo del año pasado, una niña de 10 años iba camino a su escuela en Laos cuando encontró un objeto metálico brillante y redondo tirado en el suelo.

Lo llevó consigo y luego lo trajo a casa para una celebración familiar que tuvo lugar en un pequeño pueblo en la norteña provincia de Xiangkhouang.

El objeto, que confundió con un juguete, era de hecho una bomba lanzada en Laos durante los ataques aéreos de EE.UU. entre 1964 y 1973.

Explotó durante la fiesta, mató a la menor e hirió a 12 de sus parientes, incluidos un niño de dos años y un adulto de 57.

BBC