Aunque muchos de sus compañeros ya lanzan sus propios proyectos, la ganadora del concurso mantiene un perfil discreto sobre su trayectoria

FOTO…Amaia Romero en el ‘casting’ de ‘Operación Triunfo 2018’ celebrado el 10 de julio de 2018 en Madrid. GDG GTRES

Lo que hace poco más de cinco meses eran 16 almas y un sueño hoy se ha convertido en 16 carreras y un montón de incógnitas. ¿Qué va a ser de los concursantes de Operación Triunfo? ¿Tendrán todos un single o disco? ¿Funcionarán sus carreras? ¿Crearán un grupo entre algunos de sus integrantes?

Hay pocas respuestas a tantas preguntas y muchas de ellas requerirán incluso de años para solventarlas, pero ya está habiendo novedades y sorpresas. Cepeda, el noveno clasificado, fue de los primeros en anunciar su disco, ha sacado dos singles y ya ha agotado conciertos para 2019. Nerea, octava, protagoniza el musical La Llamada y ha desfilado en la pasarela madrileña. Roi , séptimo, también tiene su propio tema, Por una vez más. Miriam, la tercera, ha colaborado dando voz a la cabecera de Vis a Vis (Fox). Ana Guerra, quinta, también cantó para Fugitiva (TVE) y ha lanzado un tema, Ni la hora, que ha logrado casi cuatro millones de reproducciones en cuatro días. La segunda clasificada, Aitana, resulta aún más ecléctica: es imagen de Stradivarius, hace meses empezó a preparar su disco en Los Ángeles (California, EE UU) y ahora lo que verá la luz es su primer libro.

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Incluso quienes duraron poco tiempo en el programa van descubriendo por dónde irán sus carreras. Mireya Bravo, la 11ª, lanzará todo un álbum, Tu Reflejo, que ya tiene un single, Corazón Vendío. Hasta la primera expulsada, Mimi, ha creado un proyecto con varios bailarines, Lola Indigo. con los que hará diversos conciertos, Pero, ¿qué pasa con Amaia Romero, la ganadora del programa?

Amaia es, toda ella, una incógnita. Nadie duda de que es diferente, especial a los demás. De que su magia sobre el escenario va más allá de su voz: es su música, su talento y ese algo indefinible lo que precisamente la define. Por eso ella no se adapta a los tiempos de los demás. Ya lo ha dicho: no tiene prisa, ni planes. Ni parece asustarse con el correr de los meses.

Poco se sabe de su carrera. Ni siquiera desde su discográfica conocen sus pasos. Sus proyectos van cayendo con cuentagotas y muchos de ellos se desvelan apenas días antes de que ocurran. Por el momento, ella ha anunciado que a partir de septiembre residirá en Barcelona; hasta ahora y a sus recién cumplidos 19 años vivía con sus padres, en Pamplona. Algo que Universal ni confirma ni desmiente: directamente, no tienen “ni idea”. Quizá allí logre acabar su carrera musical, como ella misma ha asegurado que desea.

Quien gestiona presente y futuro de esta estrella emergente es su hermano Javier, siete años mayor que ella. Todo queda en casa. Así, desde la discográfica aseguran que ellos no saben si va a haber disco, ni cuándo. Por el momento su único proyecto es seguir con los conciertos de Operación Triunfo, como el resto de compañeros. En solitario, una única cita brilla en el horizonte: un concierto en el Teatro Real el 28 de julio junto a The Free Fall Band, la banda que ya la acompañó en otra de sus escasas citas en solitario, el recital en el Primavera Sound. Entonces interpretó versiones de los Beatles, Arcade Fire o Mercedes Sosa. Se espera, en principio, más de lo mismo. De nuevo, muchos “ni idea” por respuesta.

Amaia, entre Aitana y Alfred en el concierto del Santiago Bernabéu celebrado el 28 de junio de 2018.ampliar foto
Amaia, entre Aitana y Alfred en el concierto del Santiago Bernabéu celebrado el 28 de junio de 2018.GTRESONLINE

Su tirón es máximo: las web de venta se colapsó y buena parte de las entradas se agotaron en horas; todas, en un par de días. Por algo fue tantas veces favorita del público; por algo ganó el concurso: en el concierto del Santiago Bernabéu, cada una de sus actuaciones era seguida por los aplausos y los gritos desgañitados de 60.000 personas. Pero además lograba, en ese vasto espacio, algo todavía más difícil: poner los pelos de punta.

Tampoco se conoce demasiado sobre qué hará Alfred, su compañero de la Academia y en Eurovisión y (hasta donde se sabe) pareja. Pero, aunque colaboren, sus carreras serán independientes. Él ya anunció que prepararía disco en cuanto salió del concurso europeo y está haciendo una presentación previa (“1016 is coming”, comenta a menudo sobre su próximo repertorio) con una gira por festivales como el Share o el Arenal Sound.

Alfred va contando su vida y planes en sus activas redes, mientras que ella sólo ha colgado 20 fotos en su cuenta de Instagram (855.000 seguidores, nada menos) desde el pasado octubre. Hasta su perfil oficial (con casi 100.000 followers y mucho más activa que la personal), donde se cuentan sus pasos y su día a día, la maneja su familia. Ellos guardan el secreto del camino que trazará la carrera de la artista más esperada de los últimos años.

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