Este año, en el municipio, casi 2 mil personas han resultado afectadas, según el último reporte de Protección Civil. Pero, además, se suma el mal manejo de los embalses por parte de Corpoelec al represar el agua y descargar tarde los aliviaderos, síntoma de la impericia con la que se maneja esa infraestructura, publica el Correo del Caroní.

En el caso de Ciudad Guayana, no solo ha influido el factor climático en las inundaciones. Todos los años hay una crecida de los ríos Orinoco y Caroní por la temporada de lluvias, pero la contingencia actual fue previsible en el municipio Caroní. De hecho, hace más de 20 años que se diseñaron planes para los sectores vulnerables por su cercanía con el río y cuyas viviendas no cumplen con la debida zonificación. Sin embargo, estos fueron engavetados y tampoco la Alcaldía muestra intención de desengavetarlos.

El urbanista Simón Yegres, miembro de la ONG Contraloría de lo Público y lo Urbano (CPU), califica las inundaciones en Caroní como una calamidad y vergüenza anunciada. “La negligencia de las autoridades con competencia en la materia se expresa en un desprecio por la planificación que llevó a que engavetaran y olvidaran la existencia del POU (Plan de Ordenación Urbanística) que en el 95 estableció algunos lineamientos sobre la situación y sectores residenciales a orillas del río; el Plan de Desarrollo Urbano y Local (PDUL) de 2006 que estableció siete planes especiales, uno de ellos era el Plan Especial de Castillito. También está Savenpor (Sistema de Áreas Verdes Naturales con Potencial Recreativo) que se hace a raíz de la puesta en marcha de la ampliación de Macagua”, recuerda Yegres.

Asevera que de haberse cumplido esos planes, hoy -a pesar de las lluvias- no se hubiera dado la situación actual de contingencia con las familias afectadas en Ciudad Guayana, donde más de 200 han tenido que refugiarse en 15 albergues habilitados en el municipio Caroní.

LA PATILLA