El grado de desarrollo de una nación tiene que ver directamente con la capacidad de la gente de interpretar la realidad. También la cultura política de un pueblo está relacionada con esa habilidad. Estudios han demostrado que en Venezuela la gente está atrapada por los análisis que hacen desde las dos trincheras de la polarización política. Son los dirigentes quienes fijan los parámetros para interpretar la realidad. Y esos análisis generalmente obedecen a cálculos interesados y convenientes a la estrategia trazada por las organizaciones partidistas. Son las campañas de concientización, las declaraciones a los medios y las matrices las que crean la opinión y dibujan la realidad que la sociedad o cada uno ve. En la conversación cotidiana observamos poca formación e información política. La polarización ha hecho tanto daño a la sociedad y a su capacidad analítica, que en esas opiniones se nota el odio, la agresividad y la descalificación entre unos y otros. Actualmente, las redes sociales son fiel reflejo de actitudes y conductas sociales llenas de superficialidad y trivialidad. 

Definir prioridades
El país requiere análisis integrales, profundos y comparativos para visualizarlo con sus complejidades en los procesos de interacción y dependencia que se desarrollan entre ellos. Es muy compleja la situación y por eso exige estudios y métodos que afloren realidades objetivas y consecuencias, producto de acciones certeras, medibles… evaluables. Estamos en un momento delicado donde es fatal la improvisación y la malversación de políticas. Son tiempos de planificación estratégica y de administración de los recursos en forma honesta y transparente. La solución de los problemas no espera y la definición de prioridades es vital en el logro de una administración pública eficiente y oportuna. ¿Está la burocracia preparada para los requerimientos de la coyuntura social y económica? No lo creo… Los resultados de las políticas públicas así lo determinan. Lo que se ve a todas luces es despilfarro, improvisación, ineficiencia, falta de control y evaluación. 
 

¡Yo gano pero tú pierdes!
Por otro lado, para llevar la paz a la nación los bandos en conflictos políticos impulsan un proceso de diálogo y negociación. Se lleva a efecto en la República Dominicana, con el apoyo del gobierno de ese país y de los cancilleres de Chile, México, Nicaragua y Bolivia, en condición de mediadores. Proceso que ha tenido muchos obstáculos y limitaciones. A mi entender como consecuencia de los temas planteados de un lado y de otro. Temas que benefician exclusivamente a uno de los lados… al proponente. Pareciera que el espíritu de la negociación no es ganar ganar. Es simplemente ¡Yo gano pero tu pierdes! Con ese enfoque es muy difícil llegar a acuerdos. Observemos los tres temas básicos de la oposición: regreso a las facultades constitucionales de la AN; formación de un Consejo Electoral, garante de imparcialidad y canal humanitario de alimentos y medicinas. Mientras, el gobierno pide reconocimiento y sometimiento a la ANC; desbloqueo financiero y económico y desmontaje de la campaña internacional y de las sanciones impuestas. 
 

Tiempo de extremismo y pobreza
Puestas así las cosas es muy difícil concluir en acuerdos que  beneficien ambos lados a la vez. La polarización ha dejado huella y los odios y rivalidades se extienden por todo el país sin canales de comunicación francos y productivos. La división tomó los tuétanos y el mal desgraciadamente ya está hecho. Vamos a una campaña electoral presidencial en medio de casi una guerra interna para aniquilar al contrincante. No hay espacio para las medias tintas ni son tiempos de grises ni mediadores. Se impusieron  el radicalismo y los grupos extremos. Que dirigirán la campaña con el enfoque y el estilo de quienes hablarán de  destruir, devastar y arruinar al adversario. Ojalá la sabiduría y la prudencia juegue su papel de moderación y conveniencia. Y la paz y la serenidad irrumpan en las conductas y comportamientos de los líderes políticos.

Un año electoral marcado por la polarización política y una brutal hiperinflación que empobrece al ciudadano y le impide adquirir sus básicos alimentos y medicinas. Una frustrante negociación entre el gobierno y la oposición cuyos temas para el acuerdo solo refieren asuntos de interés político. Mientras la grave crisis económica continúa al garete con un gobierno sin capacidad de repuesta para solucionarla. Maniobrando en la superficie y dejando correr el tiempo y con él el sufrimiento de los ciudadanos.

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Mariela Acuña Orta.-  El jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional (Ceofanb), A/J Remigio Ceballos, informó este sábado que durante la Operación Gedeón, adelantada en El Junquito contra la banda de Oscar Pérez, “se empleó el uso de la necesidad planteado en la Constitución, el uso proporcional, progresivo y diferenciado de la fuerza ante individuos que tenían dos carros bombas y C4”.

Indicó que el grupo del ex funcionario policial “estaba al margen de la ley. No son héroes de nada, son héroes de la delincuencia y el fraude”.

“Nosotros estamos bien preparados y concientizados y respetamos profundamente los derechos humanos, pero eso no quiere decir que como Estado vamos a ser débiles ante amenazas de grupos terroristas que ponen en vilo al pueblo, que salen encapuchados amenazando a la Fanb, a las autoridades del Estado. Ningún país permite eso”, añadió.

Lamentó que la acción dejó dos funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales de la PNB fallecidos y ocho heridos de gravedad.

Afirmó que cumpliendo órdenes del presidente Nicolás Maduro, el Ceofanb “mantendrá el esfuerzo para garantizar la paz y el profundo respeto a los derechos humanos”.

Adelantó que pedirá a la Constituyente fortalecer el marco jurídico vigente.

Por su parte, el ministro de la Defensa, G/J Vladimir Padrino López, reveló que la operación se logró luego de “un trabajo intenso de inteligencia, muy intenso”.

Lamentó la citación de la Asamblea Nacional para que explique “el uso excesivo y desproporcionado de la fuerza”.

“El mundo al revés, la defensa del terrorismo y la puesta en duda del profesionalismo y valentía con la que ha actuado la Fanb y todos los cuerpos policiales”, afirmó.

“Culto a la persona” fue la conclusión del XX Congreso del PCUS que en 1956 quiso renovar el totalitarismo soviético. “El deshielo” –vocablo tomando de una novela de Ilya Erhenburg- fue dirigido por Jruschov, un líder carismático extraviado en las mareas doctrinarias.

En manos de Dzhugashvili Stalin la revolución de Lenin alcanzó su máxima perversidad. El feroz georgiano, el dictador más homicida que se recuerde, aprovechó todo el potencial totalitario de la doctrina bolchevique. El “leninismo” de Stalin fue en realidad el “estalinismo” de Lenin.

Inspirada en Stalin y Hitler, Hanna Arendt escribió su famoso clásico “Los orígenes del totalitarismo” cuya celebridad reconfirmarían la Revolución Cultural china, el sanguinario Pol Pot en Camboya y los disidentes rusos en establecimientos siquiátricos. La limitación que pudiera apreciarse en la impresionante obra de Arendt, es que relaciona el totalitarismo solo con la represión extrema.

El concepto quedó mejor aviado por escritores de ficción. George Orwell en su agobiante novela “1984” ofrece el modelo totalitario más perfecto. Todos los contrapesos institucionales destruidos o absorbidos. Los espacios autónomos copados por la voluntad del Big Brother.

El único refugio, mientras las técnicas de manipulación no terminen de invadirlo, es la intimidad de la conciencia. Orwell culmina su obra con un pasaje monstruoso. El último disidente del pensamiento se rinde al opresor. Lágrimas aromatizadas de ginebra ruedan por sus mejillas, llora de felicidad al ver la imagen embigotada del dictador. Finalmente ha comprendido que ama hasta la devoción a aquel hombre.

Los ojos del barinés –diseñados por un publicista brasileño financiado por Odebrecht, según don Marcelo- rastrean la subjetividad para que no haya disenso chavista ni durante el sueño.

El totalitarismo es un movimiento. Ocupa espacios aprovechando la abstención o cansancio del otro. Los ciclones cubren vacíos atmosféricos. Se abandonan escenarios por motivación al gesto en lugar de motivarse al logro, pero la democracia es el movimiento que los defiende y amplía.

Se lucha por espacios todo el tiempo: medios, libertades, DDHH, salud, educación, universidades, sindicatos, elecciones, escaños y opinión internacional, cuya importancia es excepcional.

En una situación como la venezolana el Poder no puede cerrar el círculo totalitario ni evitar problemas en su retaguardia. Aparecen nuevas formas de disidencia. El entrelazamiento de agonías detona por todos lados. No comparto los métodos del asesinado Oscar Pérez pero la brutalidad ensañada contra un hombre dispuesto a entregarse despierta indignación mundial. Ese mundo que se solidariza con la Venezuela democrática pero brinda al régimen la oportunidad de soltar el timón en atmósferas constitucionales, sin sangre, sin violencia. Las garantías constitucionales incluidas en la agenda dominicana serán honradas.

Al torpedear el diálogo, el gobierno se suicida. No descifra la crucial disyuntiva ante la cual está situado: someterse al abrigo constitucional o entregar el alma a la fiera irracionalidad de las Furias helénicas.