El cuerpo de Oscar Pérez fue enterrado la mañana de este domingo en el Cementerio del Este. Así lo informó a través de las redes sociales el director del Foro Penal Venezolano, Alfredo Romero.

07:30 a.m.: Enterraron cuerpo de Oscar Pérez en el Cementerio del Este

 

Oscar Pérez

“7:28AM Ya cuerpo de Oscar Pérez fue enterrado en el Cementerio del Este”, escribió.

Más temprano, Romero había señalado que el cuerpo de Pérez estaba en camino al cementerio para su entierro. “En poco enterrarán a Oscar Pérez sin permitir velatorio. Cerraron acceso al Cementerio del Este. Sólo permitieron entrar a Tía (Aura Pérez) y prima”, destacó.

Además, según comentó, la “GNB no permitió entrada sino de una tía y prima a entierro Oscar Pérez. Se les impidió acceso al cementerio a los demás familiares”.

Asimismo, la diputada Delsa Solórzano indicó: “Las puertas del Cementerio del Este fueron cerradas y no se permitió el ingreso de nadie”.

Hasta altas horas de la noche del sábado, familiares y ciudadanos estuvieron en la morgue de Bello Monte para esperar la entrega de los restos.

La MUD tomó la acertada decisión de no asistir a República Dominicana. El gesto demuestra que la negociación no es un acto aislado de la situación del país. Revela claramente que la oposición tiene como objetivo ponerle fin a unas políticas del gobierno que destruyen al Estado democrático y que condenan a la sobrevivencia a millones de familias venezolanas.

La principal propuesta de la MUD para salir de la crisis es realizar unas elecciones justas, libres y transparentes que permitan la sustitución democrática de Maduro por un gobierno que reconquiste la vigencia de la Constitución, la reconstrucción de la economía y la recuperación del derecho a vivir y convivir en un país de todos.

A todo el país, sean seguidores de la oposición o del gobierno, le interesa y conviene evitar que grupos minoritarios sigan usando el poder contra la Constitución y para preservar el enriquecimiento criminal. La negociación es el rechazo a la violencia y a la sustitución de la política por la militarización.

El rescate de la democracia y la derrota de las políticas de hambre no es hoy una aspiración exclusiva de la oposición: las calamidades económicas se hacen insoportables también para un pueblo chavista que siente rabia y no se resigna a seguir con el estómago vacío.

Ha llegado el momento de asumir la negociación como el medio para practicar la unidad como una reunificación del país que desea progreso económico con solidaridad, justicia social con libertad y superación de un modelo económico que sólo genera y profundiza una crisis que nos está dejando a todos sin futuro.

Relacionar la negociación con la calle no debe conducir a la oposición a retomar una protesta que traslade la división y el enfrentamiento al seno del pueblo y nos aísle del sentimiento de la mayoría. La calle hoy está llena de una angustia, de una desesperación y distintas reacciones de protesta al empobrecimiento y a la pretensión gubernamental de controlar a la población mediante el uso del hambre. Hay que convencer a la minoría de la oposición, abandonando la estéril práctica de la descalificación, que llamar retóricamente a la radicalización política no es la salida.

La suspensión temporal de la negociación expresa la indignación que produjo la masacre de El Junquito. La brutal y deshonrosa aplicación de la pena de muerte a un grupo que manifestó su voluntad de rendirse revela la calaña delictiva de los gobernantes y su resistencia a comportarse democrática y legalmente.

No compartimos los métodos que Oscar Pérez, consecuente con su visión de cómo enfrentar al régimen, aplicó con coraje. En sus acciones no hubo el ánimo terrorista que cínicamente le atribuye el gobierno, mientras ejecuta, de distintas maneras, una política de exterminio de la población.

El norte seguro es construir una amplia, plural y organizada calle que se convierta en una votación masiva con la eficacia necesaria para derrotar las provocaciones y trampas destinadas a eternizar a Maduro en el poder.

La calle no es el saqueo ni la guarimba vanguardista. Es ganar la confianza de la mayoría en otro país posible. Es actuar, junto con la gente, para manejar y superar el asedio de la crisis.

Esa pitonisa no acierta jamás, ni siquiera como los relojes dañados que tienen razón dos veces al día. Pero colgó en tuiter la nómina exacta de los sobornos del gobierno a la delegación opositora en Santo Domingo, por permitirle “ganar tiempo”. Como ella misma y la mayoría de los lectores saben que es mentira, decirlo es un esfuerzo que denota a interés específico. Su trabajo, su forma de ganarse la vida es “adivinar” en las redes. Por eso el asunto no es lo que ella diga sino quién indica el objetivo a destruir, da las instrucciones y paga? Hay gente que  se dedica desde hace años a desacreditar a los que disienten de sus luctuosos errores: La Secta.

No se debe hablar en serio con traficantes de engaños, pero… la hipótesis de que “Maduro gana tiempo” es nula porque él quiere hacer elecciones en abril y la oposición en octubre.  Otro ejemplo: al jefe de un partido de la Unidad en un sofá del hotel donde se alojaba en Santo Domingo, lo grabaron para hacerle la repugnante trampa de denunciarlo por estar en el hotel donde se alojaba en Santo Domingo.  El sicario que grababa fingía recibir instrucciones sobre un tratamiento facial, para darle realismo inculpador a la escena.

¡Horror! El vendido está en un hotel mientras el pueblo no come! Estos productores y distribuidores de ruindades deben ser cyborg ambulantes, programados por sujetos con arterias sin sangre, con una merengada de bilis, frustraciones, amarguras, fracasos existenciales, carencias éticas, que solo obtienen paz con dañar a otros. Un peligro que tuvieran siquiera el poder de abrir y cerrar una puerta. Vienen a la política por estos sumideros, por ayuno de atributos y mesura para hacerlo por vías higiénicas. Lo peor es que ellos, formados bajo el “galáctico”, trasmiten a los suyos la enseñanza de que vale todo.
 

El síndrome de Caín
El diálogo debe mantenerse porque el gobierno quiere que la oposición lo rompa.  Pero a fin de degradar a los negociadores de Santo Domingo se acuñó la consigna de mayor infelicidad  en años: el hambre no dialoga. Al intelecto mermado del programador de cyborg se le ocurrió, para hacer creer quién sabe a quién que los dialogantes son de alguna manera cómplices de sus infortunios. Política desaseada, chismes, depredación verbal. No se apunta a una realización concreta, no dan un paso para edificar algo, ni ayudan a nada constructivo. Y las posiciones recibidas de la Unidad, las dilapidaron.

Carecen de buena disposición hacia nada, porque integran un sanedrín, un club deslenguado para estar en locación cuando llegue el general Lee. Su práctica es lo que llama Peter Sloterdijk, pureza de los fines, cinismo de los medios. Ideales superiores, grandilocuentes, declamatorios, pero lo concreto, los instrumentos que utilizan, son de polimorfa amoralidad. El síndrome de Caín. Como me rechazan y no tengo a nadie, asesino a mi hermano que si logra reconocimiento, aunque sea precario (Kafka escribe en El proceso que estaba aterrado porque “la mentira se convierte en el orden del mundo”.

El truco es sencillo: sus elevados fines (el bien, la patria, “la república”, la libertad) los convierten en criaturas resplandecientes y no necesitan argumentar sus trágicas torpezas. Santifican operaciones opacas, maniobras y trucos. Como no pueden construir, su única ocupación es distorsionar, desnaturalizar santamente cualquier cosa que hagan o digan Henry Ramos, Borges, Rosales o Falcón. Para eso cuentan con una federación de amargados, guerrillas comunicacionales, cabilleros digitales, que pasan el día en chancletas rumiando bajas pasiones, el Grupo Exterminio en las redes. Ya conocemos lo que traen quienes se meten en política a nombre de la destrucción.
 

Fines santos, medios cínicos
Eso naturalmente terminará cuando necesiten de nuevo los votos de los partidos para ser diputados o alcaldes, como hemos visto y veremos. No tienen una idea, un argumento, solo la negación, la expresión de su rabia mellizal y de sus limitaciones, la heterodoxia moral y carencia de sentido político. La mala noticia para ellos es que reapareció en las redes un componente de racionalidad y sensatez que desconcierta a La Secta porque no deja pasar libres sus tóxicas destilaciones. Gente decente, inteligente, hastiada de la demagogia, impostura e irresponsabilidad, entra en acción, cosa que agradezco en profundidad.

En beneficio de mantener con vida a nuestros jóvenes ojalá no oigan el balbuceo de “salir a la calle” (algunos irónicamente lo interpretan como salir de tascas). Vacío de ideas, de ética, de estrategia, de sentido común y sentido de la realidad. No pudieron hacer una organización presentable y las posiciones que alcanzaron gracias a la fuerza de la Unidad, se las quitaron de la mano como caramelos a un niño. Dedíquense a hacer lo suyo y dejen a los demás en lo que creen, sin calumnias ni bajezas.

Los partidos podrán legalizarse a finales de enero, ojalá lo hagan y La Secta seguirá fuera de la política real, para bien de los jóvenes que son los que pagan cada vez que ella se alebresta. Pero siempre despotricarán y si la oposición racional regresa al camino que no debió abandonar, se reducirán a ser molestia ambiente. Imitan el tinitus, una afección que sufrieron personajes como Michelangelo y Van Gogh, un permanente pitico en el oído. Al principio desequilibra emocionalmente a quien lo sufre, pero con el tiempo se hace costumbre, pasa a ser irrelevante.

 @CarlosRaulHer