CARACAS.- La Embajada de Estados Unidos en Venezuela criticó hoy al Gobierno de Nicolás Maduro y a su “ilegítima Asamblea Nacional Constituyente” al señalar que se están “inventando reglas a medida que avanzan”, y afirmó que eso “no es democracia”.

“El gobierno venezolano y su ilegítima Asamblea Nacional Constituyente están inventando reglas a medida que avanzan. Esto no es democracia. Los diversos puntos de vista políticos hacen democracias fuertes”, dijo la embajada estadounidense en Twitter.

El mensaje decía también, sin dar más detalles, que “el tuit original desapareció misteriosamente”.

El comentario de la embajada se produce un día de después de que la Constituyente aprobara dos decretos por el cual se suprimen las dos alcaldías metropolitanas del país (Caracas y Alto Apure), y en el que se establece que los partidos que no acudieron a las elecciones pasadas deben validarse ante el Consejo Electoral.

Las dos alcaldías metropolitanas estaban en manos de la oposición, mientras que la declaración de los partidos afecta principalmente a tres de los cuatro partidos más importantes de la oposición, Voluntad Popular (VP), Primero Justicia (PJ) y Acción Democrática (AD), que no fueron a las municipales del 10 de diciembre.

Actualmente las relaciones se limitan a encargados de negocios y esta semana se conoció la designación de Todd Robinson como nuevo encargado en la Embajada de Estados Unidos en Venezuela.

EFE

El Mercosur exigió este jueves a Venezuela la liberación de opositores presos y el respeto a la democracia y los derechos humanos, en una cumbre regional del bloque celebrada en Brasilia. AFP

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“Desde el Mercosur reiteramos nuestro llamado a respetar los derechos humanos, a la libertad de los presos políticos y a la pronta adopción de un calendario electoral capaz de garantizar un proceso abierto y transparente”, dijo el presidente de Argentina, Mauricio Macri, durante su intervención.

Venezuela, sumergida en una pavorosa crisis política y económica, fue suspendida este año del bloque formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay bajo la acusación de que el gobierno de Nicolás Maduro se apartó de los carriles democráticos.

“Defender la democracia significa mantener fidelidad a los compromisos que asumimos en el Mercosur a lo largo de más de dos décadas”, explicó el presidente brasileño, Michel Temer.

“Por eso, cuando suspendimos por común acuerdo a Venezuela -una medida que se imponía- estamos y seguiremos estando del lado de la libertad de expresión, de la separación de poderes, de los derechos humanos”, agregó.

“Queremos que la nación venezolana, una vez de vuelta a la democracia, también pueda volver al Mercosur, donde será recibida de brazos abiertos”, concluyó.

El presidente boliviano Evo Morales, cuyo país es miembro asociado del Mercosur y al mismo tiempo aliado de Venezuela, criticó la exclusión de Caracas. “No entendemos cómo un estado miembro está ausente cuando hablamos de integración”, declaró.

La oposición venezolana asegura que unos 300 de sus militantes están presos por orden del gobierno, que a su vez niega que en Venezuela haya “presos políticos”.

Uno de los dirigentes más emblemáticos es Leopoldo López, en arresto domiciliario desde el pasado 6 de agosto, que cumple una condena de casi 14 años de cárcel acusado de incitar a la violencia en protestas que dejaron 43 muertos en 2014.

El canciller de Chile, Heraldo Muñoz, uno de los facilitadores de un diálogo entre la oposición y el gobierno de Venezuela, expresó preocupación por el futuro de esas discusiones, que se realizan en Santo Domingo.

Muñoz dijo que el avance del diálogo “se hace difícil”, después que la oposición le informara que la Asamblea Constituyente eliminó la alcaldía de Caracas e ilegalizó a partidos que se negaron a participar en las elecciones locales realizadas hace un par de semanas.

“Eso obstaculiza los avances que vimos y con los que tratamos de contribuir los cancilleres de los países acompañantes en República Dominicana”, afirmó.

La reunión del próximo 12 de enero se presenta entonces como “la última oportunidad de tener una negociación entre el gobierno y la oposición y una salida pacífica, política a la crisis”, advirtió.

El presidente de Estados Unidos amenazó este miércoles con retirar las contribuciones económicas a países que respalden el jueves una resolución de la ONU que condena su reciente decisión de reconocer oficialmente a Jerusalén como capital de Israel. “Toman nuestro dinero y luego votan en nuestra contra. Estaremos observando esos votos. Que voten en nuestra contra, ahorraremos mucho. Nos da igual”

Trump este miércoles en su reunión de gabinete.

Trump hizo los comentarios en su última reunión de gabinete del año en la Casa Blanca. “Todas esta naciones que se llevan nuestro dinero, toman cientos de millones de dólares y miles de millones de dólares y luego votan en nuestra contra”, repitió el presidente. “El pueblo americano está cansado de que nuestro país se deje aprovechar por otros y eso ya no va a ocurrir”, insistió.

El republicano también felicitó la contundencia de su embajadora ante la ONU, Nikki Haley, que el martes ya adelantó que EE UU “tomará nota de los países” que apoyen la crítica a su país por la decisión respecto a Jerusalén. La resolución, que ya fue vetada por Haley el lunes, no menciona por nombre a EE UU pero solicita que cualquier decreto con respecto a la ciudad israelí sea cancelado. Haley afirmó que las votaciones a favor serían percibidas como un “insulto” y que es asunto que “el presidente y Estados Unidos se tomará personalmente”.

La resolución de la ONU, de carácter simbólico ya que el organismo no tiene potestad para obligar a ningún país a nada, es reflejo de la división que ha causado el reconocimiento de Jerusalén por la Casa Blanca. EE UU es el único país que ha concedido a Israel este reconocimiento, un gesto que deriva de las buenas relaciones entre la Administración Trump y el Gobierno israelí, pero que supone un golpe diplomático para los países árabes, algunos de los cuales también son aliados estadounidenses.

Tras el anuncio, a principios de diciembre, diversos presidentes de países musulmanes como Turquía o Jordania, rechazaron el giro diplomático estadounidense. Y provocó altercados en la frontera de Gaza y en el barrio musulmán de Jerusalén, donde agentes israelís se enfrentaron a centenares de manifestantes palestinos.

Es improbable que las amenazas de Trump transciendan a acciones, pero vuelven a simbolizar el escepticismo y la incomprensión del nuevo presidente por las relaciones internacionales y las alianzas estratégicas. Entre los que critican a EE UU por la decisión de Jerusalén se encuentran países como Egipto o Jordania, que reciben desde hace años enorme asistencia militar a cambio de defender los intereses estadounidenses en Oriente Medio.