El fiscal general Néstor Humberto Martínez reveló que uno de los ocho integrantes del grupo al que se adjudica el atentado al centro comercial ya había sido sorprendido con explosivos.

 

Explosivista del MRP había sido capturado un día antes del atentado a Andino pero fue liberado

El Fiscal General de la Nación Néstor Humberto Martínez anunció junto con el director de la Policía Nacional, el general Jorge Orlando Nieto, la captura de ocho integrantes del MRP como presuntos autores del atentado al centro comercial Andino, aquel en el que murieron tres mujeres.

Martínez aseguró que la Fiscalía tiene evidencias y elementos materiales probatorios que le permiten al ente acusador inferir razonablemente que ese grupo planeó al parecer el acto terrorista en el baño del centro comercial.

El Fiscal también hizo una revelación importante que apunta al esclarecimiento de los hechos. El pasado 16 de marzo, dos de las personas capturadas este sábado ya habían sido sorprendidas con explosivos en sus manos y con mapas que acreditarían que estaban perpetrando una actividad terrorista en la ciudadela Colsubsidio de Bogotá. 

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“Por esta razón fueron presentados ante el juez de garantías y le formulamos los delitos de terrorismo y porte de explosivos. Pero a juicio del juez de garantías no se configuraba terrorismo porque a pesar de haber sido capturados en flagrancia (...) la bomba no había explotado”, dijo Martínez.

 
 

Pero además de eso, el 16 de junio, es decir, un día antes del atentado a Andino, la Fiscalía volvió a solicitar una medida de aseguramiento privativa de la libertad en contra del explosivista del MRP, debido a que el hombre solo había sido obligado a presentarse cada quince días.

Pero de nuevo otro juez encontró que no había méritos para imponer una medida de aseguramiento en centro carcelario. Al día siguiente ocurrió lo que todo el país sabe: una explosión en el baño del centro comercial, tres víctimas mortales y varios heridos.

Ante esto, el Fiscal dijo que era necesaria una nueva legislación que permita enfrentar de manera más contundente a organizaciones criminales. "Para estos casos lo que hay resulta insuficiente", dijo.

Las ocho personas capturadas este sábado serán llevadas ante un juez de control de garantías. En el procedimiento de captura se realizaron diez allanamientos en los que, según el Fiscal, se recopilaron más pruebas.

Los periodistas europeos revelaron detalles sobre los siete días que permanecieron en poder del Eln.

Periodistas holandeses

El reportero, Derk Johannes Bolt, de 62 años, y el camarógrafo Eugenio Ernest Marie Follender, de 58, fueron secuestrados por guerrilleros del Eln. 

Foto: 

Gustavo Andrés Castillo Arenas / EL TIEMPO

Por sus marcados rasgos europeos y su equipo de grabación, los reporteros holandeses Derk Johannes y Eugenio Ernest Marie fueron confundidos con agentes del servicio secreto de los Estados Unidos (CIA) por guerrilleros del Frente Nororiental del Eln, quienes los abordaron en zona rural del municipio del Tarra, en Norte de Santander, y los mantuvieron privados de la libertad desde el sábado 17 de junio.

Los extranjeros se dirigían a esta localidad de la región del Catatumbo para realizar un trabajo periodístico, cuando los subversivos los interceptaron, les requieren sus elementos de trabajo y procedieron a conducirlos a un paraje selvático, donde empezaría el drama del cautiverio para los ciudadanos europeos. 

Ellos pensaban que éramos agentes de la CIA, que éramos gringos tratando de infiltrar sus ubicaciones

Todo transcurría según lo previsto. Los discursos de los diplomáticos solo parecían la tediosa antesala de una condena sin precedentes al Gobierno de Venezuela en la Organización de Estados Americanos (OEA), el organismo más crítico con el chavismo en la región. Los 23 votos necesarios parecían amarrados cuando El Salvador tomó la palabra.

MEX24 CANCÚN (MÉXICO), 19/06/2017.- El presidente de México, Enrique Peña Nieto (c); el secretario de Relaciones Exteriores de México, Luis Videgaray (i), y el secretario general de la OEA, Luis Almagro (d), participan hoy, lunes 19 de junio de 2017, en la inauguración de la 47 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Cancún, en el estado de Quintana Roo (México). El lema oficial de la Asamblea es "Fortaleciendo el diálogo y la concertación para la prosperidad", y en la cita se celebrarán una serie de diálogos en los que se abordarán temas como la migración o los derechos de los pueblos indígenas. No obstante, el asunto de fondo, que definirá la cita y ha protagonizado la primera jornada, es la posición de la región en torno a Venezuela. EFE/Mario Guzmán

MEX24 CANCÚN (MÉXICO), 19/06/2017.- El presidente de México, Enrique Peña Nieto (c); el secretario de Relaciones Exteriores de México, Luis Videgaray (i), y el secretario general de la OEA, Luis Almagro (d), participando el lunes 19 de junio de 2017, en la inauguración de la 47 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Cancún, en el estado de Quintana Roo (México). . EFE/Mario Guzmán

Por Javier Lafuente / El País de España

-En nombre de la democracia, que se dé un espacio, un receso, lo que sea.

El reclamo del canciller, Hugo Martínez, fue aceptado entre las miradas cariacontecidas de algunos ministros. La reunión de cancilleres se detenía 45 minutos. La derrota se había consumado.

México había preparado el terreno para llegar a la Asamblea General y salir victorioso. El pasado 31 de mayo, los cancilleres de la OEA aplazaron su reunión en Washington en aras de llegar a un acuerdo sobre las dos resoluciones que había sobre la mesa: la promovida por México y 13 países más –los más poderosos de la región- exigía la liberación de los presos políticos, el cese de la violencia y que no se celebrase la Asamblea Nacional Constituyente, que el chavismo prevé para el próximo 30 de julio. El segundo texto, impulsado por los 14 países de la Comunidad del Caribe (Caricom), era mucho más tibio y apenas pedía el diálogo entre el chavismo y la oposición. En ningún caso exigía la liberación de los presos o hacía referencia alguna a la Constituyente.

La negociación estaba en marcha. Por delante, dos intensas semanas. Había que dar un paso más allá de los pronunciamientos de esa suerte de G-14 y del activismo del secretario general de la OEA, Luis Almagro, que este sábado anunció que dejará la OEA el día que haya “libertad en Venezuela”. De lograr sacar adelante la resolución, México se apuntaría una gran victoria para su diplomacia, ausente de América Latina en las últimas décadas. La diplomacia mexicana recurre a Contadora frecuentemente para recordar los tiempos en que su prestigio internacional le permitió ayudar a lograr la paz en Centroamérica.

Nada más aplazarse la reunión del 31 de mayo comenzaron las negociaciones, según la reconstrucción que se ha hecho a partir de la versión una decena de fuentes, entre embajadores, diplomáticos de diversos países y miembros de la OEA. Ambas partes acordaron crear un pequeño grupo de negociadores para agilizar las conversaciones: Estados Unidos, Brasil y Perú, por una parte; Barbados, Guyana y Antigua y Barbuda, del lado caribeño. Antes de llegara a Cancún se reunieron al menos cuatro veces. México prefirió no participar directamente en los encuentros. La crispación con el Gobierno de Venezuela ha aumentado en los últimos meses. La crisis ha derivado también en un tema de política interna, toda vez que al partido gobernante, el PRI del canciller, Luis Videgaray, le sirve para azuzar al principal candidato de la oposición, Andrés Manuel López Obrador, quien se ha mostrado tibio ante el Gobierno de Maduro. Pese a no participar, México estuvo al tanto de estos encuentros a través del embajador ante la OEA, Luis Alfonso de Alba, un diplomático con más de 30 años de experiencia.

Hasta la madrugada del domingo, solo unas horas antes del arranque de la cumbre, las delegaciones intercambian llamadas, mensajes y borradores sobre la condena a Venezuela. El último texto había suprimido la mención a la liberación de los presos políticos y sobre la Asamblea Constituyente apenas se pedía que se reconsiderara su celebración. A unas horas del comienzo, México había logrado humo blanco. Se lo confirmó a varios representantes del G-14 el embajador de Antigua: “Podéis estar tranquilos”. Se había conseguido lo impensable semanas antes: al menos 10 países apoyarían la condena a patrón petrolero. Las posibilidades de superar el umbral de los 23 votos necesarios eran muy altas y México pensaba ya en lograr un resultado abultado, con el apoyo de El Salvador.

Para entonces, Venezuela se había puesto en marcha. Había llegado a Cancún con una delegación de casi 20 personas, la más numerosa. Comenzó entonces la embestida contra la débil diplomacia caribeña, una suma de islas endeudadas y dependientes del petróleo bolivariano. La presión fue total. Delcy Rodríguez, en su última misión como canciller, se vio con todas las delegaciones y consiguió una reunión con el Caricom en pleno, algo que no se le concedió a México.

El humo blanco se fue oscureciendo con el paso de las horas. La estocada definitiva ocurrió durante la reunión de cancilleres. Después de horas de discusión, El Salvador pidió un receso en la sesión. Aseguraba que ellos sí, pero otros países –San Vicente y las Granadinas, Haití o Dominica, entre otros- no habían visto el nuevo texto. La sesión se detuvo casi una hora.

Al regreso, solo seis países caribeños votaron a favor del texto. Otros tantos se abstuvieron, entre ellos Antigua y Barbados, cuyo embajador había garantizado los apoyos horas antes. República Dominicana y El Salvador, dos países a los que Venezuela ha puesto en el radar para una posible mediación con la oposición, también se abstuvieron.

La posición del país centroamericano irritó sobremanera a México, según varios de los presentes. Los anfitriones se sintieron, en cierta manera, traicionados por un país de su órbita de influencia. Unos días antes, había impulsado en Miami una reunión al máximo nivel entre los países centroamericanos y Estados Unidos. Mexico dio por hecho que el gesto de promover aquel encuentro sería recompensado.

Igual de hiriente, aunque no tan sorprendente, fue el cambio de posición de los países del Caribe. Venezuela desplegó su artillería diplomática para llevarlos a su terreno. El as en la manga del Gobierno bolivariano sigue siendo el oro negro. De nada sirvió el trabajo de las semanas previas. Ni siquiera que el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Julio Borge, en un reciente viaje a Washington tratase de convencer a algunos de estos países. “A ustedes no les interesa una Venezuela que no sea próspera”, les advirtió. Dio igual. El Gobierno de Maduro no tuvo que ofrecer más petróleo, bastó presionar con la deuda para atraer a los timoratos. Solo entre República Dominicana, Haití, Granada y Antigua y Barbados suman más de 2.100 millones de deuda con Venezuela a través de acuerdos en el marco de Petrocaribe. El Salvador debe más de 900 millones de dólares, según información oficial. “Nunca vi un ejemplo de cubanización en la diplomacia de un país tan profunda como esta”, asegura un diplomático al tanto de las negociaciones.

La impotencia la consumó Estados Unidos. La ausencia en el último momento del secretario de Estado, Rex Tillerson, fue un jarro de agua fría. Su participación, coinciden los consultados, incluso entre los críticos, hubiese podido cambiar el panorama. La Administración Trump decidió enviar en su lugar a John Sullivan, vicesecretario de Estado, confirmado en el cargo a finales de mayo.

-Estados Unidos no hizo su trabajo. No había nadie al otro lado. Pensar que te puedes sumar a un esfuerzo y no incorporar a la caballería es absurdo, resume uno de los embajadores consultados

Las dudas sobre el interés, y la capacidad, que tiene el Gobierno de Trump en mirar hacia América Latina, más allá de Cuba o las provocaciones hacia México quedaron evidenciadas en Cancún. Su esfuerzo se centró en tratar de sacar adelante la creación de un grupo mediador, con la resolución ya tumbada. Tampoco se logró. No obstante, el vicepresidente, Mike Pence, aseguró este jueves que estaban “francamente decepcionados por la inacción de la OEA en la crisis de Venezuela”.

Las declaraciones de Pence fueron el colofón a la incapacidad, una vez más, de un organismo regional de ponerse de acuerdo ante una realidad que, día a día, desde hace años, golpea sin cesar. El 90% del continente no pudo con el 10%. El continuo ir y venir en el enmoquetado recinto de Cancún, un resort del Caribe mexicano, contrastaba con las imágenes que llegaban de las calles de Venezuela, donde las protestas se encaminan a los 100 días y rondan los 80 muertos. Un día después del último revés al país, un oficial venezolano asesinaba de un disparo a bocajarro a un manifestante. Tenía 22 años.