MADRID.- Un golazo de Antoine Griezmann, con un remate formidable de media chilena, sostuvo la fe del Atlético de Madrid en la Liga de Campeones con un triunfo esencial contra la Roma, completado por Kevin Gameiro (2-0), para seguir vivo en la pelea por los octavos, pero todavía sin depender de sí mismo.

Aún necesita una combinación de resultados, que pasan por su victoria en la última jornada frente al Chelsea en Stamford Bridge y al menos un empate del Qarabag en el estadio Olímpico de Roma, para avanzar a la siguiente ronda del máximo torneo europeo. Aún difícil, pero no imposible. Mientras tanto, ya ha asegurado la Liga Europa.

Ya por el minuto 57, cuando el argentino Diego Simeone incluyó una pieza más de ataque, Correa por Augusto, para tensar más el partido, que ya sí parecía del Atlético, a la vez más expuesto en defensa y con el susto que provocó Nainggolan con un centro chut, aparentemente intencionado, contra el poste, a la hora del duelo.

Pero también, aún a ráfagas, con la recuperación de la pelota más arriba, con todo lo que eso supone para él y para su rival, mientras el Atlético se vaciaba rumbo al ataque, al gol y a la victoria, suya con un golazo de Antoine Griezmann, con una increíble media chilena con la que culminó la mejor jugada del choque de los rojiblancos.

Porque partió desde la defensa de Lucas Hernández, porque llegó hasta Filipe Luis, porque conectó con Fernando Torres, que sorteó a la defensa contraria con un envío por arriba para el centro de Correa y por la definición espectacular de Griezmann. Punto y final a ocho partidos consecutivos sin marcar. Punto y final a los pitos.

Y un impulso para el Atlético, que completó la victoria con el 2-0 de Kevin Gameiro, a pase también de su compatriota, y que mantiene la fe a falta de la última jornada, de la última oportunidad: ganar en Londres y esperar un tropiezo del Roma.

EFE