Washington.- Los animales más grandes del mundo, las ballenas azules, actúan la mayor parte del tiempo como diestras, aunque cuando nadan cerca de la superficie cambian a su izquierda para poder alimentarse mejor, según un estudio divulgado este lunes en la revista Current Biology.

Investigadores de las estadounidenses Universidad de California y Universidad Estatal de Oregón, así como de la Universidad de Estocolmo, estudiaron durante seis años los movimientos de 63 de estos mamíferos marinos en las aguas de California.

Concluyeron después del estudio de unos 2.800 movimientos que las ballenas azules, como muchos otros animales, incluidos los humanos, tienden a ser diestras.

De este modo, cuando nadan en aguas profundas y oscuras, las ballenas azules hacen giros hacia la derecha para atravesar bancos de kril, el crustáceo del que se alimentan.

No obstante, cuando nadan a profundidades de entre 3 y 30 metros, con menor abundancia de kril, las ballenas giran hacia la izquierda para utilizar su visión con el ojo derecho, conectado al lado zurdo del cerebro, que controla las actividades rutinarias.

“Son los animales más grandes del planeta y alimentarse es una tarea extraordinariamente difícil que toma tiempo, así que poder optimizar el beneficio de cada oportunidad de comer es vital”, apuntó en un comunicado Ari Friedlaender, investigador del Instituto de Mamíferos Marinos de la Universidad Estatal de Oregón.

“Creemos -añadió- que este movimiento hacia la izquierda es un mecanismo para lograrlo”.

El investigador James Herbert-Read, de la Universidad de Estocolmo, destacó, por su parte, que se trata del primer ejemplo en el que “animales muestran diferentes comportamientos laterales dependiendo del contexto del cometido que están realizando”.

EFE

QUITO.- La red de organizaciones “Acuerdo contra el Cáncer” de Ecuador inició un proceso de recogida de firmas de respaldo para presentar al Parlamento un proyecto de ley que busca combatir esta enfermedad de manera integral y beneficiar a pacientes con cáncer y a sus familias.

El coordinador de la red, Wilson Merino, indicó que esta semana recibió del Consejo Nacional Electoral (CNE) los formularios para recoger las firmas que respalden el proyecto, el mismo que ha sido elaborado por iniciativa ciudadana, especialmente por organizaciones involucradas en la atención a pacientes con cáncer.

Y es que para Merino, el asunto es “urgente” ante el auge que ha adquirido la enfermedad y que, según él, no sólo afecta a los pacientes, sino también a sus familias y a la sociedad en su conjunto.

“Para el año 2020 más de 32.000 pacientes” serán diagnosticados con alguna forma de cáncer y, de ellos, “unos 20.000 habrán fallecido por esta causa”, agregó el activista.

Es por ello, que el proyecto de ley incluye una hoja de ruta con diez propuestas en las que se plantean objetivos estratégicos como “investigación, educación, prevención, cuidado integral, infraestructura, movilidad, seguridad social, entorno familiar, fondo económico e institucionalidad”.

Estos, dijo, son “elementos que permitirán combatir al cáncer de forma integral, a través de una perspectiva más humana hacia la realidad que enfrentan los pacientes oncológicos y sus familiares”.

La urgencia por la normativa ha llevado a la red a iniciar de inmediato y a nivel nacional el proceso de recolección de firmas, que se adjuntarán al proyecto de ley que será presentado en la Asamblea Nacional (Legislativo).

La elaboración de la normativa se desarrolló en los últimos meses, mediante intensas jornadas de sensibilización y de recepción de propuestas de ciudadanos, de centros educativos, actores políticos y sociales, autoridades locales y especialistas en la materia.

El Consejo Nacional Electoral de Ecuador respalda iniciativa popular de #AcuerdoContraElCancer / Foto Twitter @cnegobec

La red organizó talleres en varias provincias del país, tanto de la costa, la sierra andina y la Amazonía, espacios que resultaron de mucho provecho para alimentar la propuesta normativa, acotó Merino.

El objetivo era que el tema del cáncer sea abordado por la mayor parte de los sectores de la sociedad, incluido estamentos públicos, privados y la ciudadanía.

El problema es que el cáncer “no diferencia estrato social, ideología política, género y ataca sin avisar”, sostuvo Merino tras remarcar que es toda la sociedad la afectada “de forma directa o indirecta con el cáncer, ya sea como paciente, familiar o amigo”.

El cáncer tiene una “alta incidencia en el país” y debe convertirse en “un tema de interés público” que requiere la atención de todos y de acciones urgentes, añadió.

Merino recordó que incluso el presidente del país, Lenín Moreno, se comprometió con la iniciativa durante la campaña electoral, cuando ofreció impulsar la propuesta si llegaba al poder, lo que ocurrió el pasado 24 de mayo.

El coordinador aseguró que la propuesta de la red se convertirá en la primera iniciativa de normativa que surge enteramente desde la ciudadanía.

Merino dirige la Fundación “Cecilia Rivadeneira”, una de la treintena de organizaciones de la sociedad civil que forman parte de la red.

Esa organización no gubernamental administra en Quito una escuela-granja para niños con cáncer, algunos de los cuales han sido apadrinados por el equipo de fútbol español Real Madrid.

Para Merino, la atención del cáncer debe ser integral e involucrar a los familiares que, muchas veces, son los que soportan los problemas conexos a la enfermedad como la pobreza y la discriminación.

EFE

MÉXICO .- Las lectinas, proteínas presentes en las leguminosas, permiten reconocer la superficie de las células cancerígenas e incluso llegar a inhibir sus funciones malignas, explicó a Efe la experta Teresa García Gasca.

Dichas proteínas presentan un factor citotóxico que permite la inhibición de las células cancerígenas de diferentes tipos, siendo más sensibles las de cáncer de colon.

“Es relevante en contra del cáncer, ya que este utiliza muchas enzimas proteolíticas para llevar a cabo diferentes funciones como la invasión y la metástasis”, detalló la investigadora de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

Los inhibidores de proteasas de las leguminosas dan la oportunidad de inhibir ciertos procesos de esta invasión cancerígena.

“Sabemos perfectamente que las lectinas en vía oral pueden inhibir la tumorogénesis temprana en colon”, afirmó esta ingeniera en bioquímica industrial y especialista en Ciencia de los Alimentos.

La eficacia de la proteína infiere “en los tumores en estadios tempranos”, no así en los tardíos, dijo la experta, quien aclaró que no son moléculas que matan a las células cancerígenas.

Se mostró optimista en que en un plazo de 3 a 5 años la lectina “pueda ser un agente terapéutico en comunión con otros agentes quimioterapéuticos”.

“Actualmente, sabemos que las lectinas son capaces de inhibir”, algo que abre “un campo de investigación amplio y nuevo”, a fin de que puedan llegar a provocar la muerte celular.

Aunque este hallazgo fue detectado durante una investigación sobre el frijol tépari, “cualquier tipo de leguminosas puede contener este tipo de proteína”.

“La soya contiene inhibidores de la misma familia”, ejemplificó, agregando que en esta leguminosa ya “se han estudiado inhibidores con acción terapéutica”.

En lo relativo al frijol, los investigadores extraen “un grupo de proteínas por métodos químicos”, que posteriormente purifican para poder administrar en dosis farmacológicas.

Las lectinas son proteínas complejas y resulta “de alta relevancia” el descubrimiento de esta lectina recombinante.

El grupo de investigación que encabeza García ahora debe “repetir los experimentos básicos de toxicología y los experimentos básicos sobre cáncer”.
EFE