Samsung ha anunciado teléfono con cuatro cámaras traseras, asentando la tendencia de sumar cada vez más lentes a los móviles

Sin embargo, el Google Pixel ha demostrado con una sola cámara que el procesado de la imagen es lo más importante

En el año en el que el notch, esa muesca en la parte superior de la mayoría de móviles lanzados este año y que popularizó el iPhone X el pasado; parece que la nueva tendencia es incluir cámaras y más cámaras en los móviles.

De momento, hemos alcanzado una cifra máxima de dos cámaras por delante, algo que ya llevan muchos teléfonos, con el Pixel 3 XL como último ejemplo destacado; y cuatro por detrás, esto último gracias alSamsung Galaxy A9, un móvil de gama media-alta anunciado ayer. ¿Es necesario llegar a estos números para hacer una buena fotografía con el teléfono?

Respuesta corta, no. Respuesta larga, no, pero sin duda ayudan en determinados escenarios. Esa es la razón por la que los teléfonos sencillos y baratos siguen optando por una o dos cámaras como mucho y por la que los teléfonos de 500 euros para arriba han entrado en una espiral de ‘cuanto más, mejor’, con unas pocas y muy honrosas excepciones.

El secreto está en el procesado

En el grupo de ‘lo mejor de lo mejor’, todos los grandes móviles siguen teniendo una cámara por delante y dos por detrás. Es el caso del iPhone Xs o el Galaxy Note 9, si bien el Pixel 3 XL invierte el orden: dos por delante y una por detrás. Y luego está elHuawei P20 Pro, que se sale también de esta dinámica con una por delante y tres por detrás.

Todos estos teléfonos dependen de una cámara principal que es la que hace las buenas fotos, y el resto sirve para cometidos auxiliares. El P20 Pro tiene una cámara monocromática, por ejemplo, pero lo normal es que haya una cámara secundaria para hacer zoom o ayudar con el efecto ‘bokeh’ para los retratos.

Sin embargo, visto que este mes se han anunciado móviles con tres y cuatro cámaras traseras, parece que pronto será normal tener una cámara para otros cometidos además de esto, como permitir un más amplio ángulo de visión para que entren más personas en una foto grupal. Es el caso de la segunda cámara frontal del Pixel 3 XL o de las cámaras traseras del LG V40 o el Galaxy A9.

En 2019, con los anuncios de los teléfonos de ese año, es de esperar que la tendencia siga por este mismo camino, tanto en los Samsung Galaxy S10 como en los Huawei P30.

Se puede sacar provecho a cada cámara

Sin embargo, el Pixel 2 XL ha sido hasta el lanzamiento de su sucesor, el teléfono que la mayoría de expertos en fotografía con móviles consideran el que mejor fotos hace en todas las situaciones. Yo no soy un experto, pero también lo veo así. Y el móvil de Google hace todo esto con sólo una cámara trasera. ¿Cómo es posible?

La respuesta está en el procesado de la fotografía. Si antaño el revelado era tan importante casi a veces como la cámara con la que se hacía la foto, hoy en día el sensor y los megapíxeles y la apertura son tan importantes en la telefonía móvil (y también en la tradicional, de hecho) como la forma en la que los chips y sensores y demás componentes del teléfono ‘entiendan’ la imagen.

A Samsung se le critica que sature mucho los colores en sus cámaras, mientras que a Huawei siempre se le reprocha que afilen demasiado los contornos. Hay otros móviles, como los Xiaomi, que introducen filtros de suavizado para mitigar el grano, sea en la cara de una persona o en una imagen tomada a oscuras.

Y aunque Google tenga un móvil con un móvil monstruoso, es el que consigue el mejor equilibrio de calidad en sus fotos con tan sólo una lente. El motivo: un chip llamado Pixel Visual Core, que viene a ser un interlocutor entre la foto y el móvil para aplicar el particular procesado del móvil, el HDR+.

Esta unidad separada de procesado ayuda al móvil a comprender mejor todas las partes de la fotografía que se está tomando, pudiendo jugar con la exposición, la iluminación y la colocación de los elementos para dar un mejor resultado. No hay otros móviles que puedan hacer esto, pues dependen de la CPU para ello, y como la CPU sirve para muchas otras operaciones, pero la arquitectura del Visual Core está pensada para hacer este procesado y sólo este procesado, eso suma un beneficio extra sólo por estar ahí por asumir esa carga de trabajo.

Tu gusto al final es lo más importante

Lo que esto significa es que tener muchas cámaras no sirve para tanto si no se tratan de la manera adecuada. Y el móvil de Google, con sólo una lente, consigue mejores resultados por esa única razón.

Obviamente, el Pixel 3 XL está vendido si hay que hacer zoom o se quiere hacer una foto con un gran ángulo de visión, razón por la cual también se puede argumentar que la mejor foto también depende de tener más opciones para tomarla. Ahí, teléfonos como el Galaxy A9 tienen un abanico de posibilidades mucho más amplio, al igual que el V40, el Note 9 o el iPhone Xs.

La fotografía en los teléfonos móviles depende tanto del gusto personal como de la tecnología que hay detrás del dispositivos. Si te gusta cómo toma las fotos tu móvil Huawei, esa imagen será mejor para ti que la que tome el Pixel 3 XL, incluso si sobre el papel tiene un color más preciso del cielo o las hojas o de lo que sea. La ‘mejor’ cámara puede tener cuatro lentes o una sola porque son tus ojos quienes van a verla.

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