Aseguran que los encargados de recoger los desechos están al tanto de la situación, pero no hacen nada para resolver.

Fetidez espanta clientes en terminal

La acumulación de desechos en áreas adyacentes a la terminal de pasajeros afecta a los adjudicatarios de locales dedicados a la venta de comida.

Los perjudicados señalaron que la inseguridad y el deterioro del asfaltado interno, son otras de las dificultades que también causan daños.

Ángela Rengel -arrendataria- explicó que los espacios convirtieron en un verdadero vertedero.

Lo que más llama la atención de los pequeños comerciantes, es que la cantidad de desechos se encuentran regados en los espacios de la Fundación Yocoima, institución encargada de la recolección.

“No se justifica que nosotros pasemos por esta de insalubridad. Quienes trabajamos con la venta de comida no podemos  continuar sufriendo este tipo de problemas; de manera pacífica solicitamos que se efectúe el respectivo saneamiento”, instó la denunciante.

Demandan saneamiento

Producto de la acumulación de basura en el terreno de la fundación, proliferan las moscas, cucarachas y roedores, afirmó Yoleida Delgado, otra adjudicataria.

Aseguró que el ambiente incide en las ventas diarias y los malos olores se mantienen en toda esa área, “a pesar de que han hecho el llamado a los representantes de la terminal y Fundación Yocoima”, repitió.

Quienes trabajan en el área esperan que las autoridades inicien el proceso de saneamiento donde se halla la basura amontonada desde hace varias semanas, manifestó Fanny Mota.

“Como está la situación país, no es recomendable que los desperdicios permanezcan mucho tiempo regados en espacios públicos, porque no hay antibióticos para combatir enfermedades”, resaltó.

Mota refiere que sus ventas bajaron “y los clientes comentan que están expuestos a padecer cualquier infección, por la cantidad de moscas”.

Sin resguardo policial

Simón Calzadilla por su parte aprovechó para informar que  a partir de las 5:00 de la tarde, las instalaciones de la terminal quedan sin resguardo policial; “es una falla que tiene que corregirse, debido a que el hampa hace de las suyas”.

En horas nocturnas no se observa ningún policía, situación que aprovechan los malandros para cometer sus fechorías contra  quienes se encuentran o pasen por el lugar.

Los vendedores esperan que esta vez si atiendan sus peticiones.

Leave a Reply

Your email address will not be published.