El proyecto ‘Twenty Four Lions’ libera a 24 leones de Sudáfrica en zonas remotas de Mozambique con el objetivo de aumentar su número y equilibrar un ecosistema de 2,5 millones de hectáreas

Mozambique está siendo testigo de lo que sus promotores califican como “el mayor traslado conservacionista de leones salvajes” a través de una frontera internacional de la historia: 24 en total, que serán liberados en zonas remotas del delta del río Zambeze con el fin de añadir una superficie de 2,5 millones de acres (algo más de un millón de hectáreas) al hábitat de esta especie en África, que ha estado en peligro de extinción. El objetivo de este proyecto, llamado Veinticuatro Leones (Twenty Four Lions), es doble: mejorar el número de ejemplares y restaurar el ecosistema natural de esta región africana.

“Hace 100 años, había más de 200.000 leones salvajes viviendo en África. Hoy, los principales investigadores estiman que la población es de 20.000 o menos“, ha detallado Dan Cabela, director de la iniciativa y presidente de Cabela Family Foundation. Esta es una de las organizaciones presentes en la coalición que ha impulsado la idea, junto con otras como Ivan Carter Wildlife Alliance, Zambeze Delta Safaris y Marromeu Safaris. Con ellas han colaborado expertos naturalistas, comunidades locales y el Gobierno mozambiqueño en un nuevo intento de proteger a una especie que ya se ha extinguido en 12 países de África subsahariana según los datos de organizaciones expertas como el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF) o WildAid.

El pasado 5 de agosto, cinco ejemplares de este mamífero salvaje fueron liberados en zonas remotas de este espacio natural mozambiqueño, en concreto en dos áreas llamadas Coutada 10 y Coutada 11 que cuentan con una superficie de 4.500 kilómetros cuadradros. Los 19 leones restantes serán conducidos con el resto entre el 11 y el 14 de agosto.

El doctor Byron du Preez, doctorado en Zoología, formado en Oxford y miembro del equipo de Veinticuatro Leones, estima que este proyecto aumentará el número de leones a 500 en 15 años, e incluso podría llegar a representar un 10% del total de la población de leones salvajes del mundo en 20 años. Han colocado collares de rastreo en 15 animales, lo que va a permitir una estrecha vigilancia tras la liberación por parte de un grupo de expertos en el terreno, incluidos entre otros el doctor Du Preez y el zoólogo mozambiqueño Carlos Bento.

No se pueden realizar tareas de conservación en África sin incluir a los africanos

Los 24 leones han sido donados por reservas de caza seleccionadas en Sudáfrica y el traslado y los costes asociados han sido aportados por Cabela Family Foundation, que además se ha comprometido a financiar los trabajos contra la caza furtiva y el seguimiento del proyecto en este ámbito durante al menos seis años para permitir que estos animales prosperen.

Las investigaciones han demostrado que los depredadores primarios o alfa, como los leones, se han reducido drásticamente o eliminado por completo. En África en particular, a medida que la población humana y la caza furtiva han aumentado, los hábitats de los leones se han visto amenazados y la especie lleva años incluida en la categoría vulnerable de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza (UICN).

La subpoblación de África Occidental fue clasificada En Peligro Crítico en el 2015 a raíz de la conversión de su hábitat, la disminución de las presas debida a la caza no sostenible y conflictos con las poblaciones humanas. “Se observó también un rápido decrecimiento en el este de África, zona donde históricamente la especie era muy abundante, sobre todo por los conflictos con las poblaciones humanas y el declive poblacional de las presas”, indica la UICN. El comercio de los huesos y otras partes del cuerpo para su uso en la medicina tradicional son nuevas amenazas para la especie.

Mozambique es una de los pocos países que ha visto aumentar el número de estos ejemplares en las últimas décadas: mientras que en el continente la población de leones se ha reducido alrededor de un 43% desde 1993, con una pérdida de más de 2.000, experiencias como la de la reserva de Niassa, en el norte, han logrado aumentar la cifra en más de 4.000 ejemplares, como detalla este informe de la UICN.

“Este movimiento audaz y estratégico ha sido un ejemplo notable de todas las partes interesadas que trabajan juntas por el bien de los leones salvajes y el ecosistema”, ha asegurado Ivan Carter, un conservacionista y guía profesional, fundador de Ivan Carter Wildlife Conservation Alliance. “No se pueden realizar tareas de conservación en África sin incluir a los africanos, que han sido socios clave para generar confianza y honrar los elementos espirituales. También entendemos que la gran conservación tiene su fundamento en la gran ciencia, y estamos siguiendo los datos para garantizar que esto se haga bien. Los leones han caído en el abismo de la extinción en 26 países africanos hasta ahora Mozambique no será uno de ellos”, ha añadido.