El director polaco presenta ‘Cold War’, una historia de ‘amor fou’ ambientada durante la Guerra Fría y galardonada en Cannes

“La más triste y bella historia jamás contada”, ver crítica de la película, por Luis Martínez

Confiesa Pawel Pawlikowski (Varsovia, Polonia, 1957) que la Historia le obsesiona. «De niño, la casa en la que vivía en Varsovia tenía agujeros de bala de la II Guerra Mundial y, aún hoy, cuando paseo por sus calles, no puedo evitar pensar que allí murieron miles de personas. Los polacos tenemos una relación muy traumática con nuestro pasado. Para nosotros la Historia siempre ha sido un campo de batalla». El título de su último filme remite precisamente a uno de los periodos más estremecedores de Europa: la Guerra Fría. Cold War, una de las cintas que mejores críticas recibió en el pasado Festival de Cannes, retrata una historia de amour fou, que comienza en la Polonia comunista de finales años 40 para viajar de un lado a otro del telón de acero.

Sus protagonistas son una irresistible pareja formada por los actores Tomasz Kot y Joana Kulig (él, una especie de Jean Paul Belmondo polaco; ella, una mezcla entre Gena Rowlands y Romy Schneider) que encarnan a un director de un coro folclórico y a una de sus cantantes. Ambos iniciarán una relación secreta, alimentada de celos, peleas y traiciones, que les llevará a París y al jazz, y de la que no podrán salir indemnes. La música, el alcohol y la pasión les mantendrán unidos frente y pese a todo. De alguna forma, ambos personajes reflejan la «alargada sombra» que los padres del director proyectaron sobre él. «Ambos tenían un carácter muy fuerte. Fueron una pareja muy dramática, se pelearon toda su vida. Se separaron, se casaron con otra gente, dejaron el país… y acabaron muriendo juntos, justo después de que cayesen el muro de Berlín y el comunismo, de una manera muy irónica», recuerda Pawlikowski.

Su principal propósito con esta película era contar «una historia de amor», volver a los tiempos en los que rodó My Summer of Love (2004). «Estuve a punto de rodar una película sobre Sylvia Plath y Ted Hughes, otra pareja muy complicada, pero era un filme en Hollywood, con mucha presión… al final desistí», cuenta este atractivo cineasta que asegura que tiene «mucha experiencia con mujeres muy enérgicas».

Pawlikowski logró el éxito mundial con Ida, su anterior película, por la que recibió el Oscar a Mejor Película Extranjera. Al igual que el drama de esa novicia que duda de su fe en la Polonia devastada por la II Guerra Mundial, Cold War está rodada en un exquisito blanco y negro, en el que cada plano golpea la retina del espectador con su abrumadora belleza. «Ida era una película más contemplativa que ésta, como un retablo. Aquí hay más acción, suceden más cosas. He intentado que cada toma fuera como una inyección en una vena, como un golpe. Las dos están rodadas en blanco y negro porque Polonia en aquella etapa no tenía color, no sabría qué colores elegir para retratarla». ¿Más similitudes entre ambas? «Me gusta contar historias humanas en contextos históricos fuertes».

Ida le dio el Oscar y Cold War, por la que recibió el premio al Mejor Director en Cannes, podría depararle una segunda estatuilla. Polonia la ha escogido para representar a su país y es una de las favoritas junto a Roma, de su buen amigo Alfonso Cuarón. «La verdad es que la carrera por el Oscar es una pesadilla. Tienes que viajar a Estados Unidos y ser amable con demasiada gente. Después de Ida, acabé exhausto. Me dije que no volvería a hacerlo», cuenta con un punto de sorna.

Aun así admite la importancia de los premios en su carrera. «Si gano, me alegraré mucho por Polonia, que no ha tenido mucha suerte internacionalmente desde Krzysztof Kieslowski. Los premios son agradables y ayudan a que mucha gente se acerque a ver tu película. Éste fue un rodaje muy difícil, nunca había suficiente dinero ni tiempo. Los actores sufrieron mucho, por eso ha sido muy bonito ver su éxito en Polonia o Inglaterra». Pese a todo, asegura que «los premios no cambian tu vida, sigues teniendo los mismos problemas: qué historia contar, cómo criar a tus hijos…».

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