Dentro de las llamadas “paparruchadas”- proferidas en la Asamblea de las Naciones Unidas, antes, durante y después, por el imputado Nicolás Maduro, hay una en la que afirma que su democracia no es un producto de marketing, para referirse a la artificialidad con la cual la publicidad comercial promueve la falsa popularidad de sus productos.

 Si algún gobierno es artificioso, falso y propagandero es el de la Impresentable Quinta República que desarboló durante 18 años, todo el aparato productivo para luego pasar a la tala y quema de todo, todo, el país.

Ahora es Pedro Carreño quien promueve ardorosamente el plan de subir el ánimo de doce mil unidades de milicianos, listas y listos, para enfrentar la invasión inminente de Marte.

Puro Marketing, eso de comparar las unidades milicianos con la guerra asimétrica de Vietnam, convertido hoy en un modelo de sociedad capitalista, donde se castiga con multa o prisión a quien arroje chiclet en la calle.

El Capitanejo Pedro Carreño, explicó su plan de explosionar los siete puentes que cruzan el Río Magdalena para dejar fuera del área de tiro al territorio venezolano y convertir Colombia, en el terreno de operaciones bélicas. Puro Marketing

Después tirarse por barranco del desprestigio, cuando intrigó infructuosamente sobre la muerte de Vladimiro Montesino, quien a las pocas horas, apareció vivito y coleando en la escarpada pendiente de la Yaguara Antímano.

Lo había negado, Pedro, tres veces ya, antes que el bendito gallo cantara. Obligado abandonar el cargo de Ministro, por aparatoso ridículo mediático, reaparece hoy como productor, moderador del Programa Buenos Días Vietnam.

El Capitanejo quien se pavoneaba por las pistas de la Fórmula Uno del Grand Prix de Montecarlo, ha vuelto al marketing que es lo suyo.

Buenos Días Vietnam. “Programa Oficialista. Desinformativo. Puede contener violencia Intensa. Pornografía. Crímenes. Lenguaje Soez. Se recomienda alejarse del radio de la explosión”

TAL CUAL