Avanzada Progresista ante la situación del país y la necesaria protesta nacional

La nación atraviesa la más profunda crisis del último siglo y medio. Ningún venezolano recuerda o tiene referencia de un momento tan difícil para la vida familiar. Exceptuando a los privilegiados del régimen, ninguna familia venezolana sabe lo que es el acceso a la comida, las medicinas o el transporte.  Ante esta lamentable situación la pasada semana Nicolás Maduro anunció una serie de medidas inconexas, contradictorias e inviables, que no traerán sino mayores penurias a los venezolanos.

Un aumento nominal del salario, que se mantiene en niveles miserables de un dólar diario. Aumento en un 25% del monto a cancelar por impuesto al valor agregado, IVA. La amenaza de colocar los combustibles a precios impagables. Y la negativa de permitir a las empresas una actividad económica normal.  Todo ello llevará la escasez de todo tipo de artículos a niveles que no ha conocido economía alguna.

Esta situación reclama de los principales actores políticos y sociales una profunda madurez para poder enfrentarla. Se hace impostergable que dejando de lado cualquier diferencia, política o personal, pongamos por delante el bienestar de Venezuela, para la supervivencia de sus hijos.

Es necesario acentuar la protesta social para que Nicolás Maduro y quienes le acompañan en el poder escuchen y atiendan la necesidad de rectificar. Pero esto no ocurrirá mientras desde Miraflores nos vean divididos o dispersos,  sin una única agenda y propósito, consensuada y que a todos nos identifique. Es necesario que los factores sociales, la CTV, Fedecamaras, Conindustria, Consecomercio, las iglesias, los partidos políticos, concertemos y actuemos en forma consensuada, logrando así que la protesta nacional nos lleve al camino que el país reclama, el camino del progreso.

En términos económicos,  además de todos los defectos ya indicados de la propuesta de Maduro, hay un hecho incontrovertible: Venezuela necesita del crédito internacional. No solo del Fondo Monetario o de los EEUU sino de los países que más cercanos han estado al actual proceso político.

En Avanzada Progresista hemos propuesto recientemente un plan, de dolarización plena de la economía, que ahorraría muchas penurias a nuestra gente. Planteamos la dolarización de la economía, el gobierno plantea la petrificación de la economía. Entendemos que otros factores piensen que es preferible mantener una moneda “nuestra” pero en este caso se requiere de un masivo financiamiento internacional, que no puede ser menor de 60 mil millones de dólares para poner a andar al aparato productivo nacional, y que debe ir acompañado de una serie de medidas que restauren la confianza en nuestro gran país, tanto a propios como a extraños.

Es así como conminamos a Nicolás Maduro a presentar un plan económico viable, sustentable y con un financiamiento garantizado, y de no ser esto posible, por cuanto ni siquiera sus aliados circunstanciales en la arena internacional lucen dispuestos a arriesgar sus capitales en financiar lo que a todas luces es una barbaridad, entonces proceda a hacerse a un lado y abrir el camino a necesaria transición política que Venezuela reclama.

Comité Ejecutivo Nacional

PRENSA AP