De cada tres muertes violentas reportadas en el país, dos fueron ejecutadas por el hampa común y una por la policía, según registros oficiales de 2018


El domingo 26 de agosto un grupo de antisociales entró a la sede del canal Telesol, ubicada en el estado Sucre, y asesinaron a dos trabajadores del medio que estaban en el lugar.

El Instituto de Prensa y Sociedad, capítulo Venezuela, informó a través de su Twitter que las víctimas mortales son el camarógrafo Manuel Alejandro Parejo y un operador que se encontraba de guardia.

Agregaron que los delincuentes entraron al lugar para robar los equipos del canal. Se desconoce si hay heridos.

De cada tres muertes violentas reportadas en el país, dos fueron ejecutadas por el hampa común y una por la policía, según registros oficiales de 2018, que indican, además, una disminución del homicidio en comparación con el año pasado, detalló El Observatorio Venezolano de Violencia en junio de este año.

“Esa baja, si se da por cierta, no significa que la tasa de homicidios haya disminuido”, adviertió el sociólogo Roberto Briceño-León, director ejecutivo del OVV, quien no descartó el efecto de la diáspora en las cifras.

Briceño-León recordó que las políticas de control de delito en el mundo tienen la finalidad de prevenirlo o de evitarlo incapacitando temporalmente al delincuente con la cárcel para ahorrarle el daño a la sociedad: “Pero en Venezuela, como el gobierno no ha podido responder al problema carcelario como generador de delitos, decidió incapacitar a los que considera hampones, eliminarlos; aplica la política del exterminio”.

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