Los delincuentes la tenían precisada. Presuntamente iban por su camioneta, una Chevrolet Blazer beige, y otras pertenencias.

Según tenían rato siguiendo a la víctima, supuestamente desde una Chevrolet Silverado azul. Pero la mujer nunca se percató.

Iraima Coromoto Dayar Javier, de 58 años, se dirigía a buscar a un amigo en la manzana 17 de la urbanización El Guamo, en Puerto Ordaz.

Apenas se detuvo frente a la casa de su conocido, los malandros ejecutaron el plan.

Cuando el hombre se subió, uno de los criminales lo sorprendió exigiendo que entregara su teléfono celular.

Al parecer, un mal movimiento de Iraima hizo que el delincuente creyera que intentarían escapar y por eso le disparó.

El único proyectil dio en la cabeza de la dama, ocasionando su muerte inmediata.

Tan pronto accionó el arma corrió a la Silverado donde lo esperaba su compinche.

Suponen que -herida- Iraima pisó el acelerador, colisionando con otro vehículo.

Aviso

Eran cerca de las 3:00 de la tarde de este martes, cuando se comunicaron con el Servicio de Emergencias 1-7-1 e informaron el crimen.
Rápidamente los supervisores enviaron una comisión policial al lugar.

Fueron los estadales adscritos a la comisaría Altos de Caroní quienes acordonaron el sitio y tomaron las primeras declaraciones. También se aproximaron oficiales de la Policía Municipal de Caroní.

Para ese instante la escena estaba rodeada de curiosos.

El único testigo del hecho fue quien facilitó la descripción del vehículo donde se desplazaban los homicidas.

Los policías iniciaron la búsqueda; aunque recorrieron el sector y zonas cercanas, no avistaron a ningún sospechoso.

Sin embargo alertaron al resto de los comandos y aportaron las características de la camioneta y sus ocupantes.

Hasta los momentos el paradero de los responsables es completamente desconocido.

Familiares llegaron al sitio

Integraba un Clap

Se conoció que Iraima era vocera del Comité Local de Abastecimiento y Producción (Clap) del Consejo Comunal Paratepuy.

Al parecer salió de su casa para una reunión, pero se detuvo en El Guamo en busca de un compañero que la llamó en la mañana.

Aunque los familiares no ofrecieron declaraciones, de forma no oficial se supo que -según- durante la madrugada del sábado Iraida fue amenazada por varios sujetos que llegaron a su casa.

Quizás por ese hecho los dolientes no querían que Iraida estuviera sola en la calle.

“Yo le dije que no saliera de la casa”, lamentaba una de las hijas entre lágrimas.

Las autoridades trabajan para determinar si el crimen de Iraida se trató de un robo o si por el contrario estaría relacionado a algún problema en la zona.

Rastreo

Detectives del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) abrieron el caso.

Como parte de las pesquisas colectaron las evidencias dejadas por los delincuentes.

También escucharon la versión del testigo y familiares.

El cadáver fue trasladado a la morgue del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses, ubicada en la Subdelegación Guayana del Cicpc.

Los expertos de la División de Investigaciones Contra Homicidios ejecutan la búsqueda de los sospechosos.

Aunque durante la tarde las comisiones estuvieron desplegadas en la urbanización, no ubicaron la camioneta donde se desplazaban los criminal

Consternados

Quienes habitan en la zona se mostraron consternados por el crimen. Aprovecharon para denunciar que no es la primera vez que ingresar a la urbanización para robar carros.

PRIMICIA